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Shut up and Dance

Uno de los capítulos que más me impactó y gustó de la serie de Black Mirror es “Shut up and Dance” o su nombre en español “Cállate y Baila”. Este es el tercer capítulo de la tercera temporada y es la historia que más he disfrutado, en el que más he sudado para saber lo que pasa, que más he sufrido y que su final me ha dejado con una marca de terror y de gozo por tan excelente trama.

Si no has visto este capítulo y no quieres que te cuente nada sobre él, mejor ve a un lugar de venta de sillas plegables, ya que estoy dispuesta a spamear y despotricar así como me encanta hacerlo.

Cállate y Baila comienza con una mujer desesperada que se estaciona y tras ver su celular sale corriendo. Después conocemos a Kenny, un chico tímido de unos 15 años que trabaja en un restaurante de comida rápida. Kenny parece ser un niño que sufre bullyng, es reprimido y serio por lo que no tiene muchos amigos en su trabajo. Si pones atención en la mirada de Kenny, conocerás que el final no estaba tan alocado como tú creías, pon mucha atención.

Una noche que llega a casa, descubre a su hermana usando su laptop para instalar un programa de películas, esto le ocasiona un virus tremendo y cuando lo intenta eliminar, instala sin querer “algo” que lo vigila del otro lado de la cámara de su computadora. Él no se percata y cuando se pone a ver porno  y a masturbarse, la cámara lo graba todo.

Después de esto el tormento viene con él, una serie de mensajes le llegan pidiéndole que haga cosas porque si no difundirán ese video. Desesperado comienza a hacerlas: al principio son cosas simples como ir a un lugar a cierta hora o entregar un pastel, pero el miedo le azota cada vez que piensa que no llegará a tiempo. La tensión está presente siempre en el chico y en ti como espectador. No sabes por qué le mandan esos mensajes, quiénes son esas personas  y te aterra ver que no es el único, son muchos los que están a la merced de la gente tras el celular.

Después Kenny conoce a Hector, un hombre que engañó a su esposa con una prostituta y, por alguna razón, los seres de los mensajes lo saben. Es cuando los dos deben cooperar para que no difundan sus secretos, pero en esta ocasión, la tarea no será tan sencilla, Kenny deberá enfrentarse al terror más grande de su vida: asaltar un banco. Debo mencionar que la actuación de Alex Lawther es sorprendente en esta parte, se le nota el terror, el miedo, la angustia, la vergüenza de tener que llevar a cabo lo que está a punto de hacer. Incluso, mientras está en pleno asalto, el pobre se hace del baño y esa angustia te la impregna a cada segundo, tienes miedo de seguir viendo el capítulo por si alguien te está observando.

El final se acerca cuando un mensaje dice que la última tarea ha llegado y serán libres después de eso. Hector debe deshacerse del coche, Kenny debe luchar junto a un hombre que hizo lo mismo que él hasta que la muerte le llegue a alguno de los dos.

Y aquí viene lo más horrible y hermoso del capítulo. Cuando todos se creen libres, la trollface aparece en la pantalla del celular. Lo único que los seres de los mensajes habían hecho era hacer sufrir a estas personas, pagar por sus pecados para después hacer pública la aberración que éstos cometieron. ¡Pero Kenny sólo vio unas fotos porno, todo el mundo lo hace! Te has de preguntar, pero Kenny no sólo vio esa clase de porno, él se masturbó viendo pornografía infantil, sí, así como lo lees, Kenny era un pedófilo.