Uncategorized

El miedo puede alejarte de tu pasión

Mientras caminaba en el área de muebles de una tienda departamental, atravesando sillones de piel, comedores de mármol y de madera y estanterías elegantes llegue a la zona donde venden los productos electrónicos. Ahí me encontré con una computadora y un sistema de grabación increíble, lo que me hizo pensar que de comprarlo podría ser un gran paso para iniciar el proyecto que tanto me apasiona. Pero los pensamientos de ‘¿cómo podré pagarlo?’, ‘está muy caro’ o ‘mejor me espero a que haya mejores ofertas’, invadieron mi mente y decidí continuar mi camino, dejando atrás aquel sistema de cómputo impresionante.

Yo estudié la carrera de Comunicación debido a mi fascinación por la radio. Cuando muchos quieren aparecer en televisión, yo prefiero que mi voz sea la que se llene de fama, pues creo que con el habla, el oído y la imaginación, se pueden hacer grandes cosas entre locutores y audiencia. Por eso, ahorita que me encuentro ya en el quinto semestre de la carrera, tengo la idea de comenzar a hacer realidad mi sueño, por lo que quiero iniciar un podcast y quizá en un futuro realizar transmisiones en vivo por internet. Sin embargo, desde que se me ocurrió esta idea, el miedo se ha disfrazados de pretextos y por el hecho de creer que no soy tan bueno en lo que me apasiona, me he detenido y no he iniciado nada.

Bien dicen que no siempre eres bueno en lo que te apasiona, como alguna vez escuché decir a Odín Dupeyron, que un alumno de una escuela de actuación decía que su pasión era cantar pero el chico no era bueno, no daba los registros, así que no era suficiente que le apasionara. Y esta idea retumba en mi cabeza cada que estoy dispuesto a poner en marcha mi proyecto. Escucho mi voz y no creo tener lo suficiente para transmitir lo que deseo. Aun así hay gente que dice que mi voz se acopla a distintos géneros, lo que me anima un poco, pero termino por no creerles y seguir poniendo el primer pretexto que se me ocurra. Así que poco a poco mi proyecto se ha retrasados por meses y meses. Sin que me anime a ponerlo en marcha.

Un día un profesor escuchó lo que tenía en mente y me comentó que él deseaba apoyar algún proyecto de radionovelas, historias o cuentos; a cambio de recibir ayuda en la creación de contenido para radio educativa. Me dijo que tenía lo principal para triunfar, ideas y ganas de hacerlo, que sólo necesitaba quitarme el miedo. Me recomendó que ya no lo pensara tanto, que simplemente lo hiciera y que el tiempo y mi producto me dirían si voy por el camino correcto, si debo hacer algunas modificaciones o prepararme mejor, o dejarlo definitivamente. Sólo así la incertidumbre y el temor se irán desvaneciendo.

Ahora que me animé puedo decirles que nos está yendo de maravilla, mi podcast está siendo reproducido engrandes cantidades y el proyecto de radio educación me ha permitido conocer lo mucho que puede ayudar este producto, el cual ha sido rebajado a ser música de fondo con locutores que, en ocasiones, parecen payasos.